Te facilitan ropa, botas, casco y balaclavas para hacer la actividad y que no pases frío. Aunque estaba muy nublado y nevaba, disfrutamos mucho de la actividad. A medio camino se hace una parada para descansar y tomar unas fotos y se intercambian los conductores .
Al terminar la actividad te llevan a una cabañita con una chimenea y puedes degustar guiso de reno (también tenían opción vegetariana/vegana e incluso sin gluten, lo que es de agradecer), café, té y zumo caliente de cloudberry.