Puenting: ¡todo lo que debe saber antes de saltar!

Publicado el 01/04/2019 por Lily Última actualización 31/03/2026.
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No se nos ocurre una forma más sencilla y accesible de conseguir emociones (y locuras) a toda prisa.

También conocido como benji, bungie, bungy jumping o puenting, el puenting consiste, como su nombre indica, en saltar al vacío con una cuerda elástica atada a los tobillos o al torso. Una actividad poco habitual, más o menos extrema, pero que no se considera deporte porque no requiere ningún entrenamiento físico ni técnica particular. Lo único que hay que hacer es lanzarse por el borde... y asegurarse bien antes de dar el salto. La cuerda sirve para ralentizar y luego detener la caída, y menos mal, porque si no te aplastarían en el fondo...

puenting

El objetivo es conseguir la emoción de la caída libre seguida de sucesivos ascensos. Una vez que se ha saltado, uno se convierte en un auténtico yo-yo humano, con unas sensaciones magníficas a lo largo del recorrido. Con los efectos añadidos del vértigo debido a la altura, esta actividad es un buen primer paso si se quiere probar el paracaidismo o cualquier otro deporte aéreo. Hay que tener en cuenta que, a diferencia del paracaidismo, este salto al vacío desde una cuerda no requiere un certificado médico expedido por un facultativo (excepto para los mayores de 55/60 años, según el establecimiento). La ventaja de este pasatiempo moderno es que puede practicarlo cualquiera, siempre que esté en buenas condiciones físicas, tenga un poco de valor y buen corazón. Porque una vez en la cima, es mejor no pensar en ello, porque será demasiado tarde. Sin embargo, si tiene problemas cardíacos o de espalda, cuello o columna, es mejor que no se arriesgue. El salto en bungy suele estar permitido a partir de los 15 años, con autorización paterna para los menores. El peso mínimo suele ser de 50 kg y el máximo de 130. En cuanto a la seguridad, es bueno saber que el equipo se comprueba sistemáticamente para garantizar que los saltos se realizan sin el menor peligro. El margen de seguridad de un salto en relación con el suelo es de 20 metros, lo que deja pocas posibilidades de golpearse contra el suelo. También hay que tener en cuenta que las bandas elásticas se destruyen después de 150 saltos (o 6 meses), aunque se ha demostrado que pueden resistir más de 1.500 saltos.

Puenting desde el puente de Artuby (182 m) en el Verdon

Un consejo: vacía los bolsillos antes de dar el salto, porque si se te cae el móvil desde ahí arriba, no va atado a una goma elástica, y nada de chicles tampoco, porque te los tragarás con la velocidad del salto.
Si vas a dar el paso y arriesgarte en la vida, empieza por este salto y quizá te sirva para algo más o para tomar una decisión crucial. La desagradable sensación de ver a la muerte a la cara se sustituye pronto por la estimulante sensación de volar y te dejará recuerdos imborrables que querrás compartir el resto de tu vida.

Lo más importante es elegir el lugar adecuado. Cuanto más largo sea el salto, mejor, así que le aconsejamos saltar desde un puente, un acantilado o una grúa, pero desde una buena altura para apreciar plenamente el paisaje y las sensaciones. Si no le entusiasma esta actividad, empiece por un salto bastante corto, como el Viaduc de Saint Paul Le Jeune, en Ardèche, con un salto de sólo 37 metros. Si se trata de una despedida de soltero, el lugar del Pont de la mariée, cerca de Niza (Francia), parece ideal.

Y una vez que lo haya probado y haya comprendido que no entraña ningún riesgo, no tardará en engancharse, y quizá quiera explorar también otros lugares. También es una oportunidad para descubrir paisajes majestuosos como las cataratas Victoria en África o Katmandú en Nepal, por ejemplo. Y si te has aficionado al puenting, puedes probar el salto más alto del mundo en el puente Bloukrans de Sudáfrica, ¡nada menos que 216 metros!

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Popularizada por el neozelandés Alan John Hackett en los años 80 (sobre todo con su famoso salto ilegal desde la Torre Eiffel en junio de 1987), esta disciplina ha seguido evolucionando y haciéndose más conocida con el paso de los años. Con algunas variantes, como el salto pend ular (también conocido como balanceo de cuerda o salto de péndulo), que consiste en saltar desde un puente con dos cuerdas de forma escalonada para producir un salto en forma de péndulo oscilante, se diferencia del puenting en que su trayectoria es en parte semicircular, en lugar de puramente vertical. También existe el swingline, que consiste en saltar desde un slackline, y muchas otras actividades, como el puenting desde un trampolín utilizando un trineo, esquís, bicicleta o corriendo... En definitiva, ¡hay muchas formas de lanzarse al vacío con esta original actividad si no le temes al frío!

Y como bonus, una foto de Kelly Slater lanzándose desde el puente Bloukrans en Sudáfrica.

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Lily
Escrito por Lily

Impulsada por una auténtica pasión por la aventura, me encanta compartir mis descubrimientos y transmitir mis consejos con sencillez y entusiasmo. Mi objetivo: inspirarte, guiarte y despertar tu deseo de vivir tus propios momentos inolvidables al aire libre.